Proveedores y continuidad
· 7 min de lecturaContinuidad: qué pasa si mañana falla tu proveedor clave

Un plan de continuidad no es un tomo de cien páginas. Es saber, para los cinco procesos que sostienen tus ingresos, cuánto tiempo puedes estar parado y qué harías mientras tanto.
Empieza por el tiempo máximo tolerable
Para cada proceso crítico —producir, entregar, facturar, atender— define cuántas horas o días puedes estar sin él antes de perder clientes o incumplir contratos.
Ese número ordena todas las decisiones posteriores.
Los escenarios que sí ocurren
Olvida los catastróficos; prepara los frecuentes.
- Caída prolongada de internet o de una herramienta en la nube.
- Baja imprevista de la persona que concentra un conocimiento.
- Ruptura de suministro de un proveedor único.
- Pérdida de acceso al local o al almacén.
- Incidente de seguridad con cifrado de datos.
Una página por escenario
Quién decide, a quién se avisa, qué alternativa se activa y cómo se comunica al cliente. Revisa el plan una vez al año y haz un simulacro sencillo: vale con un ejercicio de mesa de una hora.
Ideas clave
- El tiempo máximo tolerable de parada es el dato que ordena el plan.
- Cinco escenarios frecuentes cubren la mayor parte del riesgo real.
- Un simulacro anual de una hora ya es evidencia válida.